En la madrugada del sábado se dio inicio a ‘La Alborada Musical’, que anunció el comienzo de la edición 42 del Festival Nacional del Porro. Hoy, desfile de ‘Las Aguadoras’ y ‘El Fandango Tradicional’.

Con la coreografía de almas enamoradas del porro e invadidas de alegría, la alborada musical dio inicio en la madrugada del pasado sábado a la edición 42 del Festival Nacional del Porro en San Pelayo, Córdoba.

El extenso recorrido de más de cinco kilómetros, desde la zona céntrica hasta el complejo cultural María Varilla, en un sendero de la troncal, no impidió que los cordobeses y visitantes, en vez de caminar, bailaran al ritmo de fandangos y puyas rodeados del calor de las velas.

“La propuesta es declarar el porro Patrimonio Cultural de Colombia, porque lo merece”, sostuvo la alcaldesa de San Pelayo, María Alejandra Forero.

Las 44 bandas inscritas este año fueron cómplices del derroche al amanecer, demostrando que el Festival de San Pelayo es folclor, cultura, regocijo, arte, felicidad y expresión sabanera.

“Llegar a este pueblo en cada festival es experimentar que la cultura también se baila, se grita y se disfruta”, recalcó Soraya Gómez, mientras los músicos a su espalda acordaban el próximo tema a ejecutar en el desfile mañanero.

Los rumberos que escandalizaron con gritos de gozo la fiesta, también hicieron su aporte a la manifestación cultural de esta zona de la Costa. Cada expresión fue un distintivo campesino y caribeño.

Ya cuando el sol se anunciaba, la ‘Gran Banda’, que conforman cerca de 200 músicos de distintas agrupaciones participantes, interpretó el Himno Nacional, y así llegó el turno del himno folclórico de Córdoba: María Varilla, y de Soy Pelayero, Tres Clarinetes, Palo e’ Corraleja y otros que entusiasmaron a los asistentes para que se formara la fiesta popular más distinguida en esta región.

“El porro le gusta al blanco, al negro, al rico, al pobre, al indio, pero es necesario mirar hacia los músicos, que no tienen el mejor trato en la sociedad”, precisó Francisco Paternina, director y fundador de la banda San Juan, de San Pelayo.

Cuando el sol salió todavía este municipio era parranda y diversión al son de los ritmos de trompetas, bombardinos, clarinetes, platillos, bombos y redoblantes.

Desde la bonga del sector la Encañada se hizo el tradicional desfile de Las Aguadoras, que hace homenaje a la mujer campesina que  debía buscar agua en calabazos, en el hombro, hasta el río, para los menesteres del hogar.

Cerca de 100 comparsas bailarán a lo largo del recorrido que culmina en el parque central de San Pelayo y que congrega a público de todas las edades.