El alcalde Leonardo Donoso solicitó en la noche de este jueves 21 de junio al Concejo municipal, un nuevo empréstito por $70 mil millones de pesos para la construcción del Centro Administrativo Municipal (CAM).

Para este crédito el alcalde propone disponer recursos de 2018, 2019 y de vigencias futuras de 2020 y 2021.

A este debate, del que no se dio ninguna información por parte del Concejo municipal a la ciudadanía en general, solo se hicieron presentes funcionarios de la administración municipal, y cuatro veedores ciudadanos que, enterados a última hora, se hicieron presentes y conocieron los alcances e inconsistencias del proyecto.

Entre ellas, el estilo que ya ha institucionalizado esta administración de hacer, en especial las obras publicas de hecho, sin contar con la comunidad, con grandes sobre costos por ineficiencia o falta de planeación administrativa, como ha sido el caso del Colector de la 29 (aun sin terminar), la Chucua de Fagua (aun sin recuperar), la Ptar 2 (sin socializar) y ahora el CAM.

Este proyecto lo inició la alcaldía antes de que el concejo conociera, estudiará y aprobará el empréstito para su realización, toda vez que desde hace días la administración inició la demolición del edificio Manzanares, donde actualmente funciona en consejo, donde una vez y por mucho tiempo funcionó el Sena y donde se llevó a cabo el desalojo de los funcionarios de la Casa de Justicia, sin que de esto se informara de una manera clara, oportuna y a profundidad a la ciudadanía.

Si bien el 15 de junio la alcaldía emitió un comunicado anunciando el traslado de la casa de justicia y la demolición que se estaba haciendo de los edificios, esto se produjo exclusivamente después de las quejas y demandas de la comunidad por el servicio, pero en dichos comunicados nunca se le dijo nada a la ciudadanía sobre los alcances del empréstito.

También llama la atención en este sentido, la silenciosa complicidad de los 15 concejales ante este proyecto que, si bien conocían, querían pasar de agache sin que los debates sobre el tema se hicieran públicos porque nunca emitieron comunicados al respecto. Y si no lo conocían de igual forma se mantuvieron en silencio mientras demolían todas las edificaciones a su alrededor.

Comportamiento este que, según los veedores asistentes, evidencia el contubernio Concejo- Administración, para sacar adelante millonarios créditos que después nunca alcanzan para las obras proyectadas, las cuales quedan por décadas a medio hacer, como es el caso del auditorio y la biblioteca, o sencillamente el dinero desaparece en incomprensibles y absurdas negociaciones, como en el caso del Parque del Concejo, y la planta de tratamiento que se compró para la Ptar 1.

Así las cosas, habrá que esperar cómo evolucionan los debates en torno al CAM y confiar en que la ciudadanía asista a los debates y decida, si la prioridad de esta construcción es ahora o es más tarde.