Voluntariamente quien haya cumplido su condena por abuso sexual o violación contra un menor de edad podría solicitarle al Ministerio de Salud un tratamiento hormonal que le inhiba el deseo sexual, con el fin de no volver a cometer ese delito. Así fue aprobado en segundo debate del Senado de la República, por unanimidad, el proyecto de ley que permite la castración química de violadores de niños, niñas y adolescentes.

Ahora dicho proyecto queda en manos de la Cámara de Representantes, que en dos debates deberá darle vida o enterrar la iniciativa.

El proyecto, que también crea dos tipos penales autónomos que permitirán sancionar con penas de hasta 41 años de prisión (que duplican las actualmente consagradas en el Código Penal), sin beneficios; y la puesta en marcha del registro de violadores y abusadores de menores de edad, con monitoreo tecnológico permanente realizado por la Policía Nacional.

“La epidemia de violencia sexual que se cierne sobre nuestros niños, niñas y adolescentes requiere respuestas contundentes e inmediatas. Agradecemos el respaldo de los senadores y esperamos encontrar una respuesta igual en los representantes a la Cámara, quienes siempre han estado prestos a acoger nuestras iniciativas, tal y como sucedió con nuestra propuesta para que en el marco de la JEP, los delitos sexuales no tuvieran sanciones alternativas, sino penas máximas de prisión”, señaló la senadora Maritza Martínez, autora del proyecto.