La tragedia golpea al condado de Shasta, cerca de Sacramento en California, donde el incendio Carr, el más mortífero de los 17 que hay activos, deja más de 38.000 evacuados, cerca de 700 edificios residenciales destruidos y varios muertos, entre ellos una mujer de 70 años y sus dos bisnietos de cuatro y cinco años.

Ed Bledsoe, en shock por la pérdida de su familia, describió la última conversación que tuvo con su bisnieto de cinco años. “Él dijo, abuelo, por favor ven a ayudarnos. El fuego está en la puerta de atrás, y yo le dije cariño, solo resiste, ya voy en camino”.

Ferguson, otro incendio que golpea el condado de Mariposa, cerca del Parque Nacional Yosemite, deja al menos dos muertos.

En el condado de Mendocino, otras dos conflagraciones han arrasado más de 12.000 hectáreas, y en Riverside, 5.300 hectáreas quedaron destruidas.