El hecho le sucedió a cuatro veteranos cultivadores en Mongua, Boyacá. En febrero de 2017 aceptaron que la Alcaldía del municipio dejara en sus lotes lo que removieron para dar paso a una carretera, pero solo les llevaron restos humanos.

José David Gordillo, uno de ellos, le explicó a Noticias 1: “Nosotros, mirando que había la posibilidad de echar unos viajes de tierra ahí, le dimos ese permiso para que él [el alcalde Bernardo Pérez] echara esa tierra de la ampliación de allá de la loma que se llama Cruz Santa”.

Eva María Socha, su esposa, agregó: “Nosotros dijimos: ‘Pues tenemos un lotecito y está muy bajo de piso’, y se enlagunaba. Dijimos: ‘Demos permiso allá para que quede el lote bonito para sembrar’”.

Allí empezó el calvario de esta familia de campesinos, pues nunca les llevaron tierra apta para cultivar, sino que les arrojaron lo que se removió de un cementerio del sector.

Ahí hay costillitas, hay huesitos de brazos, hay lápidas…”, relata doña Eva en un video que grabó para evidenciar al atropello que cometieron con ellos y en el que se ven los restos humanos, las lápidas quebradas y las cruces de cemento que las personas habían dejado para sus familiares en sus tumbas.

José de los Santos, concuñado de Eva María, recalca: “Un cementerio. Eso fue lo que hizo el Alcalde, venir a hacer otro cementerio en mi lote”. Por eso se acercaron al despacho de Pérez para pedirle solución, pero llevan 14 meses esperando y nada ha cambiado.

Restos humanos
Restos humanos / Captura video Noticias Uno

A cambio, la respuesta que obtuvieron, fue la burla de la administración municipal, como lo cuenta esta pareja de campesinos. “[Reclamamos que] no nos pueden llevar esa tierra para allá, para nuestro lote. Pero se reían. Nos dijeron que eso era abono”, dice doña Eva, molesta. “Le dijimos al señor alcalde que por favor nos sacara esos finados de nuestro lote, y el señor no nos paró bolas. Nada”, añade don José.

José de los Santos, José David Gordillo, Hilda Flor y Eva María Socha
José de los Santos, José David Gordillo, Hilda Flor y Eva María Socha / Captura video Noticias Uno

Se sienten completamente engañados porque no pueden cultivar su parcela. Ante eso, doña Eva María enfatizó llorando:

“¡Cómo va a creer que personas estudiadas, y hagan eso! Nos hayan hecho ese mal a nosotros, aquí en nuestra tierra que una se esfuerza para trabajar bien, con el sudor de la frente para conseguir el pan de cada día, y que le hagan a uno esto. ¡No puede ser. Nosotros no les hemos hecho ninguna ofensa a ellos!”.

El noticiero consultó la respuesta del alcalde Pérez, que no asumió su responsabilidad, pero sí habló de persecución política, pues aseguró que estos cuatro campesinos “son familiares de un concejal”.

El mandatario reconoció que ese material de relleno no era apto para cultivar, pero que cuando fueron a remover esa tierra “la retroexcavadora estaba dañada”. Confirmó que en este momento sí sirve, y dio una extraña razón para argumentar por qué su administración no ha retirado esa tierra: “Porque al parecer ellos tienen una denuncia. Y si tienen una denuncia lo más lógico es que ellos tendrían que volverme a decir, pedirme el favor para retirar esos escombros”.