La segunda vuelta de las elecciones presidenciales enfrentará al derechista Iván Duque y al izquierdista Gustavo Petro. Ambos ofrecen rutas diametralmente opuestas para la cuarta economía de América Latina.

Más de 36 millones de votantes tendrán la posibilidad de definir la suerte del acuerdo de paz que desarmó a la exguerrilla Farc. Pese a que el año pasado evitó cerca de 3.000 muertes, el acuerdo dividió profundamente a una sociedad anestesiada por más de medio siglo de violencia.

Se trata precisamente de cambiar las balas por los votos, y eso es lo que estamos haciendo en estas elecciones“, afirmó Juan Manuel Santos, el impopular presidente que dejará el poder en agosto.

Duque, que promete modificar el pacto, es el favorito de los sondeos. Con 41 años, el ahijado político del polémico expresidente Álvaro Uribe podría convertirse en el mandatario más joven en ser elegido en Colombia desde 1872.

Petro, de 58 años, es un exguerrillero del disuelto M-19 que a la defensa de los acuerdos de paz le suma una batería de reformas y pretende romper con la gobernanza histórica de la derecha.

Con la otrora guerrilla comunista transformada en partido y diálogos en curso con la guerrilla del Eln, la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, así como las relaciones y la migración sin antecedentes desde Venezuela se abrieron espacio en la campaña.

Una contienda que, además, servirá de preludio para una eventual reorganización política de la región.